Plata
La fotografía es un medio de plata. Durante siglo y medio, toda fotografía en blanco y negro fue una imagen hecha de partículas de plata metálica suspendidas en gelatina: el gris de una copia no es un pigmento en absoluto, sino metal finamente dividido.
Origen
Los haluros de plata —cloruro, bromuro y yoduro— se oscurecen al exponerse a la luz, propiedad advertida en el siglo XVIII y convertida en proceso por Niépce, Daguerre y Talbot en la década de 1830. El mecanismo es que la luz libera electrones en el cristal de haluro y forma una imagen latente de unos pocos átomos de plata metálica, que el revelador amplifica después enormemente reduciendo a metal todo el cristal expuesto. El fijado disuelve el haluro no expuesto para que la imagen deje de cambiar. La gelatina, adoptada desde la década de 1870, mantiene los cristales en suspensión e hizo práctica la fotografía: las placas secas, que podían fabricarse, almacenarse y usarse meses después, sustituyeron al colodión húmedo, que había que emulsionar, exponer y revelar en cuestión de minutos.
En la historia del arte
La plata aparece a lo largo de las épocas fotográficas de este atlas, y la tonalidad de una copia depende de cómo se deposite. Los daguerrotipos son amalgama de plata sobre una placa pulida a espejo, y su imagen es una superficie metálica que oscila entre positivo y negativo según se mueve quien mira. Las copias a la sal y a la albúmina dan pardos cálidos a partir de partículas de plata finísimas. La gelatina de plata, el estándar del siglo XX, da los negros neutros o fríos que asociamos a la fotografía moderna, y su tono puede desplazarse a propósito: el virado al cloruro de oro da una imagen más fría y más permanente, el selenio da pardos violáceos y mayor estabilidad de archivo, y el virado al sulfuro da el sepia cálido del XIX, un efecto que hoy es un filtro y en origen era un tratamiento de conservación.
En el taller
El tamaño de partícula lo determina todo. Los cristales grandes son más sensibles a la luz y dan una película más rápida y granulosa; los finos dan resultados lentos, suaves y de alta resolución. El grano visible de una película rápida en blanco y negro es la propia plata. Las imágenes de plata son físicamente robustas pero químicamente vulnerables: las copias mal fijadas o mal lavadas retienen química residual que ataca la imagen a lo largo de décadas, produciendo el amarilleo y el espejeado plateado que se ve en copias descuidadas, y el azufre atmosférico hace lo mismo. Bien procesada, una copia a la gelatina de plata es uno de los objetos fotográficos más estables que se conocen, bastante más que cualquier proceso en color.
Después
La captura digital acabó con el dominio comercial de la plata en cosa de una década, y el desplome de la demanda se llevó por delante el negocio de película de Kodak. Los materiales de plata en blanco y negro se siguen fabricando, ahora para una minoría convencida, y el proceso se ha convertido en una elección deliberada en vez de en la opción por defecto, que es aproximadamente lo que le pasó al temple de huevo cuando llegó la pintura al óleo, quinientos años antes.
Dónde aparece
Todas las épocas y artistas de este atlas cuya paleta incluye este pigmento.