Diego Rivera
1886–1957Mexicano · Muralismo mexicano 1920–1960
Pasó catorce años en Europa convirtiéndose en un cubista competente, volvió a casa, miró el arte prehispánico y el fresco italiano, e inventó una pintura pública para un país que acababa de tener una revolución.
La paleta de color de Diego Rivera
Los colores reconstruidos para este artista, con el razonamiento de cada uno. Cada muestra es una interpretación de los materiales que la explican, no un color tomado de una sola obra. Cómo se hacen las paletas
Tierra de Rivera
Terracota cálida de la tierra y la arquitectura mexicanas.
Material: Ocre rojo, siena tostada, ocre amarillo en fresco
RGB(169, 106, 58)
Azul de fresco
Azul profundo de cielo y vestimenta obrera.
Material: Azul de cobalto, ultramarino en estuco de cal
RGB(42, 90, 154)
Amarillo maíz
Amarillo dorado del maíz: base de la vida mexicana.
Material: Ocre amarillo, amarillo de cadmio en fresco
RGB(216, 176, 64)
Blanco de cala
El blanco de los alcatraces llevados por los vendedores de flores.
Material: Blanco de cal, blanco de zinc en fresco
RGB(228, 216, 200)
Piel indígena
Marrón cálido del pueblo indígena mexicano.
Material: Siena tostada, tierra de sombra natural, ocre amarillo
RGB(122, 90, 48)
Gris de máquina
Gris frío de la maquinaria industrial en los murales de Detroit.
Material: Negro de humo, blanco de cal
RGB(106, 106, 104)
Pigmentos que usó: Ocre · Siena · Ultramar · Azul cobalto · Blanco de cal · Amarillo de cadmio · Blanco de zinc · Tierra de sombra · Negro de humo
Formación
Se formó en Ciudad de México y después, con una beca del gobierno, en España y París desde 1907, donde trabajó dentro del cubismo durante una década y trató a Picasso y a Modigliani. Un viaje a Italia en 1920 para estudiar el fresco renacentista fue el punto de inflexión: volvió a México en 1921, a un gobierno posrevolucionario cuyo ministro de Educación, José Vasconcelos, encargaba murales en edificios públicos como programa de instrucción nacional para una población mayoritariamente analfabeta.
Técnica
Fresco verdadero, recuperado a propósito y a escala enorme. Rivera trabajaba en buon fresco sobre enlucido de cal húmedo con el sistema de giornate, que impone la misma disciplina que impuso al siglo XV: pintar hoy el tramo, sin correcciones. Organizaba muros narrativos inmensos en compartimentos legibles, con un estilo de figura aplanado y monumental derivado por igual de Giotto, del relieve azteca y maya y de sus años cubistas: la simplificación es estructural, no ingenua. Pintó además paneles portátiles y trabajó al encausto en su etapa temprana.
La paleta
Terrosa, cálida y limitada por el medio, ya que el fresco excluye casi todos los pigmentos vivos. Ocres, tierras rojas, tierra verde, blanco de cal, los óxidos de hierro; y dentro de esa restricción construye una variedad cromática enorme por yuxtaposición, con una sombra verde fría contra una piel de ocre cálido. El color es deliberadamente del lugar: es la paleta de la tierra, el adobe y el textil mexicanos, no la de la pintura de caballete europea.
Legado
El muralismo mexicano es el programa de arte público de mayor éxito del siglo XX e influyó directamente en los murales estadounidenses de la WPA en los años treinta, donde lo conoció, entre otros, un joven Pollock. El mural destruido del Rockefeller Center —retirado en 1934 tras negarse a borrar a Lenin— es el caso de estudio habitual sobre el conflicto entre comitente y artista. Estuvo casado dos veces con Frida Kahlo.
Por Pigmentoria · Publicado el · Paleta: reconstrucción interpretativa
Para saber más: Diego Rivera, 1886-1957: A Revolutionary Spirit in Modern Art (Taschen Basic Art) — Andrea KettenmannComo Afiliado de Amazon, Pigmentoria obtiene ingresos por las compras que cumplan los requisitos aplicables. Esta página puede contener enlaces de afiliado.
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Trabajando al mismo tiempo
En otras partes del atlas, en otros movimientos y otros medios, estas eran las manos que trabajaban durante los mismos años.