Bartolomé Esteban Murillo
1617–1682Español · Claroscuro Barroco 1590–1680
El pintor de más éxito comercial de la Sevilla del XVII, adorado durante dos siglos y despachado después como sentimental durante buena parte de un tercero. La destreza técnica nunca estuvo en discusión; el gusto por los asuntos, sí.
Formación
Huérfano joven en Sevilla, se formó con Juan del Castillo y estaba consolidado antes de los treinta y cinco con un ciclo para el convento franciscano. Fundó y dirigió la academia de dibujo de Sevilla en 1660, llevó un taller numeroso y pintó casi exclusivamente asuntos religiosos para iglesias y cofradías, más una serie de escenas de género con niños de la calle que compraron sobre todo coleccionistas extranjeros. Murió tras caerse de un andamio mientras trabajaba en un retablo en Cádiz.
Técnica
Un ablandamiento deliberado de todo lo que Zurbarán había endurecido. Murillo trabajaba con transiciones fundidas, un fondo cálido de medio tono y un tratamiento delicado de los bordes: el estilo vaporoso, en el que los contornos se disuelven en su entorno. Velaba abundantemente sobre una preparación clara para mantener transparentes las sombras, y su pintura de carnaciones está construida en capas finas, cálidas y semiopacas. Técnicamente esto está más cerca de Venecia y de Rubens que de la tradición tenebrista española de la que venía, y lo hizo legible para un público europeo de un modo que Zurbarán no lo fue.
La paleta
Cálida, blanda e iluminada desde dentro. Blanco de plomo, ocres, bermellón, laca roja, tierra de sombra, y azules en las Inmaculadas, donde la iconografía exige una Virgen de blanco y azul contra una luz dorada. Su efecto característico es una bruma cálida y plateada en la que ningún borde llega a ser duro, conseguida comprimiendo el rango de valores y dejando que el modelado lo lleve la temperatura y no el contraste. Es una paleta diseñada para resultar afable y no para confrontar.
Legado
Fue, durante mucho tiempo, el pintor español del canon europeo: más admirado que Velázquez en el XVIII y principios del XIX, copiadísimo y de los artistas más saqueados durante la ocupación napoleónica. La reacción contra él fue tan excesiva como el entusiasmo, y la investigación reciente ha ido restituyendo la reputación sin ruido, mirando los cuadros en lugar del sentimiento que se les atribuye.
Para saber más: Murillo: Virtuoso Draftsman — Jonathan Brown (Yale University Press)Paleta
Los colores reconstruidos para este artista, con el razonamiento de cada uno.
Madonna white
Street urchin brown
Golden haze
Cherub flesh
Seville shadow
Pigmentos que usó: Ultramar · Blanco de plomo · Ocre · Tierra de sombra · Siena · Amarillo de Nápoles · Bermellón · Negro de humo