Tierra verde
Una arcilla verde grisácea, blanda y casi sin fuerza tintórea, y uno de los pigmentos más trascendentales de la pintura europea, porque durante cuatro siglos fue aquello sobre lo que se pintaba la carne humana.
Origen
La tierra verde es una arcilla natural coloreada por los minerales glauconita y celadonita, formada en antiguos fondos marinos y presente allí donde esos depósitos afloran: Verona, Chipre, Bohemia, las colinas de Mendip. El verde de Verona era el estándar y dio al pigmento su nombre italiano, terra verde. No requiere más proceso que lavado y molienda, es abundante y era, en consecuencia, barata. Los distintos yacimientos varían bastante en calidez y saturación, de un verde grisáceo azulado a un verde pardo claramente oliváceo, y los tratados renacentistas los nombran por procedencia igual que una carta de vinos nombra regiones.
En la historia del arte
Su papel central es el verdaccio, la preparación verdegrís que va bajo las carnaciones en el temple italiano y la pintura al óleo temprana. La lógica es óptica: los tonos de piel son cálidos, y un verde frío puesto debajo y dejado transparentar a través de las capas finas y semitransparentes de carne neutraliza y enfría las sombras justo donde hace falta, produciendo esos medios tonos gris verdosos sutiles que hacen que los rostros renacentistas parezcan carne y no pintura. Giotto, Duccio y toda la tradición sienesa y florentina trabajaron así, y hoy se ve en tablas inacabadas y en obras donde las capas superiores de carnación se han vuelto más transparentes con los años, razón por la que algunas Madonnas del siglo XV tienen ahora un ligero aire de mareo. Leonardo usó base de verdaccio. La tierra verde fue además el verde estándar de la pintura mural romana y sigue siendo habitual en fresco.
En el taller
Es débil, y esa es su virtud. La tierra verde no puede imponerse a nada; modula. Es semitransparente, seca a ritmo moderado, resiste la luz por completo, es inerte y sirve en fresco porque la cal no le afecta, siendo uno de los poquísimos verdes de los que se puede decir eso. En acuarela granula mucho y se asienta en la textura del papel. Su limitación es evidente: no puede producir nada brillante. Un paisaje pintado solo con tierra verde es un paisaje entre niebla, y por eso se usó siempre como base o modificador y no como verde por derecho propio.
Después
La tierra verde natural se sigue extrayendo y vendiendo, aunque muchos tubos modernos etiquetados terre verte son imitaciones construidas con viridian, ocre y negro, que aciertan el matiz y yerran por completo el sentido: la imitación tiñe más y es más opaca, y la falta de fuerza es justamente lo que define al original. Los restauradores y los pintores al temple de huevo siguen comprando la arcilla auténtica.
Dónde aparece
Todas las épocas y artistas de este atlas cuya paleta incluye este pigmento.